viernes, 12 de septiembre de 2014

Premios DARDOS


El blog de NAHUEL HERRERA ha nominado este blog.
Este premio se entrega al trabajo, dedicacion y talento de los amigos bloggeros que dia a dia nos muestran en este espacio.
Los nominados debera
Publicar una entrada con la imagen del premio
Escribir aquello que sientan
Nominar diez bloggeros
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Los nominados son

Llei Hemer   
Gigante Dragon Rojo de la Cruz
Florentino Arija
Fritzy Zamor
Alejandro Caveda
Beatriz Escribe
Mariano Valverde Ruiz
Jesus Casanovas Martinez
Charlotte Bennet
Ana Li

Gracias Nahuel Herrera

 

jueves, 28 de agosto de 2014

ATRAPADA ULTIMO CAPITULO


Al día siguiente no la encontró, decepcionado fue a un bar y espero, sin saber qué hacer. Entonces tomo la decisión de ir al psiquiátrico.
Allí vio que estaba todo convulsionado, una interna se había escapado. Cuando supo de quien se trataba por las características físicas, supo que María estaba en peligro, salió de allí rumbo a algún lugar en que pudiera encontrarla, en el hotel, en la casa incendiada, entonces, pensó en la playa.
Sus pies se hundieron en la arena, el sol agobiante quemaba su piel, no sabe cuánto tiempo estuvo allí, caminando, buscándolas, cuando ya creía que era inútil seguir encontró a las dos mujeres.

-¡María! - grito desesperado al verlas, Eugenia se encontraba en el mismo estado deplorable como la había visto la última vez.

-No se preocupe Moreno, no me va a pasar nada, yo la saque de allí.

-María esa mujer no responde

María estaba muy alterada, no podía controlar sus nervios.

-¡Si, si va a responder!, ¡habla, habla maldita! No finjas porque te conozco-María estaba totalmente fuera de sí.- Sabe que periodista, no está tan loca como parece, le aseguro que puede hablar y recordar.

-¡¡Dejela!!

-¡¡No… se acerque!!, ¿Quiere saber? Bien yo le voy a contar, ni ella es la distinguida dama, amada y respetada, ni yo soy su devota hija que la ama y la busca porque quiere ver a su mami.

-¡No entiendo! hablaremos después, ahora la llevaremos al hospital, no siga metiéndose en problemas.-El hombre trataba de mantener la calma.

-¡No de ninguna manera! Ella se viene conmigo,¿ Te acordás? como volviste loco a mi padre para que te trajera a la tumba de tu adorado Giannini, bueno pues allí vamos, a su tumba, para que te pudras junto a él.

Moreno solo se limito a escuchar. Con sus brazos extendidos al costado de su cuerpo, guardo silencio.

-¡Vamos mamá! ¡Vamos al cementerio! ¡Ah Moreno sígame que le cuento! Esta mujer era muy mala cuando yo era niña ¿Se acuerda que yo le dije que había cosas que usted no sabía?

-Si María, lo recuerdo –Ahora si el periodista estaba más confundido que nunca, por eso la siguió en silencio.

- Ella me pegaba Moreno, me encerraba en el armario, en el baño, cualquier lugar le venía bien, su obsesión era encerrarme, no importaba donde, decía que yo era una niña mala. Ahora yo quisiera que me digas que te hacía yo, para que dejaras marcas en mi cuerpo.

Su vos se escuchaba desequilibrada, como si la angustia guardada durante tanto tiempo explotara en ese momento.

-¿Porque no pidió ayuda María? –preguntó el periodista

--¡No me hubieran creído!

-¿Y las marcas?

-Era una niña, tenía miedo, sabe que, las escondía, las tapaba, no quería que la gente supiera que mi mamá me hacia esas cosas, a lo mejor yo estoy tan loca como ella.

-¡No… no diga eso! suele pasar, un sentimiento de culpa. Pero ahora no vamos a ponernos a hablar de eso.¿ Falta mucho María? Porqué mejor no dejamos todo como está.

-¡No! no falta mucho, ya casi llegamos .Haber, que mas tengo para contarle, que usted no sepa, que yo me iba a casar, ya lo sabe, que discutimos también, ah sí que me golpeó cuando supo que estaba de novia, entonces yo me fui, y cuando regrese me esperaba con la sorpresita.

-¡Eh haber un momento! usted está queriendo decir que ella armo su desaparición.

- Juraría que así fue, pero ya me lo va a confirmar, ya llegamos, ahí está el portón

-¡Que le va a decir! si ni la escucha, haber déjeme que la ayude, aquí hay una subida.

-Siga derecho, por allí, ve al final esta la tumba del desgraciado.

-¡Que culpa tendrá!

-Era un maniático igual que ella, si no pregunte en el pueblo, y eso que existió hace cien años, todavía dejo huellas.

-Sí, la bibliotecaria algo me dijo.

-¡¡Ya está, ya llegamos!!

-Tranquila María, ¡cuidado!

-Y bien, ya estás aquí, en la morada de tu amado, recuerdas que te enamoraste de él cuando vistes su retrato. Y a partir de aquel momento ….

-Fue mi obsesión –dijo la mujer

Moreno quedó tan impactado que sus ojos parecían salírsele de sus orbitas.

-No estaba equivocada, sabía que saldrías de tu escondite.

-Sabes… que ya… no puedo regresar.

-Si lo sé.

La mujer contesta meciéndose todo el tiempo en la silla, de adelante hacia atrás, su mirada sigue perdida en un punto fijo, su vos se la escucha quebrada y por momentos se corta entre palabras.

-Que… te culparan por mi desa…parición, así no te irías de mi lado, con un…hombre Ma…ria, dejarías a tu madre por un…hombre.

-¡Dios mío! eso no lo imagine.

-Y todo… se me escapo de…las manos, sabes…fui una anciana…durante… quince años, hasta…ese dia en que el…espejo me dijo quien era, entonces…saque mi disfraz. Vi mi rostro aun joven y supe…que estaba atrapada en mi propia trampa. Debería ser… una anciana el resto de mis días. Rompí el espejo y…quemé mi destino, pero ni el fuego pudo apagar mi desgracia. Ya… no pude regresar.

-No se puede culpar a alguien así como así, alguien te ayudaba

- Mi niña, Paolo…hasta que tuvo …piedad por ti.. y dejo todo como estaba, dejo que me pudriera en este pueblo y a ti te cuido y te protegió.

-Sabes, que yo no podía dormir, por las noches pensaba que tú volverías a matarme, que me estabas vigilando, escondida en alguna lugar y mira resulta que no podías salir de tu escondite.

-Iban a acusarte de secuestro, entonces… yo volvería, así pasaron… los días, los años y aquel día supe que eras un despojo humano, entonces sonreí…satisfecha, hasta que me encontré frente al espejo.

-Mamá, dime,¿ Por qué? no me has querido, ¿Por qué? si yo, era una niña, tan solo una niña que necesitaba de tu cariño¡ Tú, me odiabas tanto!  Y yo sufría ¿Por qué? No me quisiste ¡Dime porque!...

-María ya esta…

-¡Que Moreno!, no esto no puede estar pasando.

-Es el final María.

De pronto la mujer se levanto

-¿Qué haces? –gritó María.

-- María, eres una niña mala, muy mala

-¡Qué haces!, adonde vas?

-Tú lo dijiste, esta es la morada de Giannini y aquí me quedo

 Beso el retrato del iracundo joven que yacía en la sepultura. Corrió hacia un costado donde había una escalera. Comenzó a subir, ante los gritos de María y Moreno. Otras personas se acercaron al lugar, la mujer estaba fuera de sí, decía cosas incoherentes, maldecía a la muchacha, subió tan alto pero tan alto, que finalmente dejo su cuerpo volar para obtener quizás así, la paz que tanto necesitaba su alma, por haber habitado una mente enferma.

Camino por la playa, tenía que ordenar su cabeza, tiro al mar un retrato y el último libro de Giannini.El, la esperaba al final del camino, se abrazaron y se fueron caminando, en silencio, libres, tranquilos.

Dicen, que María y Pablo jamás se separaron.

FIN

Estela caruso jaeltete cuentos

.

 

ATRAPADA quinta parte


QUINTA PARTE

Esperó el día siguiente para seguir a María. Esta se levantó muy temprano, tomó un taxi y el la siguió en otro.

El camino los llevo al psiquiátrico, al llegar, el tomó distancia y la siguió con precaución. Ella caminó por un largo pasillo, se detuvo en una de las habitaciones e ingresó. Escucho la voz de María, abrió lentamente la puerta… ella se encontraba de pie observando a la mujer que se encontraba en silla de ruedas, el periodista reconoció en aquella desdichada a Eugenia Arévalo, el enigma de tantos años había llegado a su fin.

En una fracción de segundos se preguntó si ella siempre supo que estaba allí, sin embargo, la encontró llorando en la vivienda quemada, muchas preguntas y una sola imagen ante sus ojos.

 Entonces, terminó de abrir la puerta y dejándose ver por ella, se puso en evidencia que sabía la verdad.

María se impresionó al verlo, lo suficiente como para decirle.

-Pase Moreno, no se quede ahí parado, de todas maneras ya está dentro-Lo dijo de manera irónica, por lo que se pregunto si estaba dentro, pero de donde, si  se refería a la habitación en sí, o sucedía otra cosa.

-¡Veo que encontró a su madre!.

-¡Así es! usted lo dijo, es mi madre, supongo que no irá corriendo a publicarlo en su diario,

-No despreocúpese, no estoy aquí en busca de una nota, esto es personal.

- ¡Personal! ¿Y por qué?

-Ni siquiera yo lo sé, ¿será por usted? Por los acontecimientos en sí.

-¡Le dije que no se metiera en esto!.

Se acercó a la mujer, estaba totalmente perdida, sus ojos vacios no tenían vida, por momentos su mirada extraviada tenían la expresión del mal.

-Moreno, encontré a mi madre, eso es todo.

--¡ Y todo por un libro! si lo hubiera dejado…

- Así es, en realidad no sabemos bien que paso.

-Se hablo de una anciana.

-No sé nada de eso, solo que esta es mi madre.

-Bien María, la dejo con su verdad y tranquila, yo no diré nada, no es mi nota.

Dos días después.

 No sabía qué hacer, no había regresado a Buenos Aires, se encontraba aun en aquel pueblito, sentado en la vereda de un bar, tomando un refresco y pensando, desconcertado, porque tenía un presentimiento, pero no sabía  bien que era.

Comenzó a refrescar de golpe, fue hasta el hotel, retiro un abrigo y camino por el centro de la pequeña ciudad, había mucha gente, todos apurados, exaltados.

El libro, ese bendito libro, recordó las palabras de la bibliotecaria, no le gustaba porque el personaje era de un psicópata   y tenía a su amada encerrada.

 Recordó también aquella frase en su casa, cuando se le cayó la copa y aquel -hay cosas que usted no sabe Moreno.

De pronto la vio caminar entre la gente, apurada, nerviosa.

-¡María! Pronuncio su nombre casi con desesperación.

La mujer no lo escucho, se perdió entre la gente.

El se abrió paso entre el gentío hasta llegar a ella, la tomó por uno de sus brazos y le expreso sus sentimientos.

-María, no sé qué me pasa con usted, no me puedo ir, presiento que usted necesita mi ayuda.

-Moreno, hay cosas que usted no sabe.

-Pero si ya la encontró, no puede hacer nada, ya no puede regresar de esa enfermedad, acepte que su madre enfermo y se fue de su casa hace quince años, y vino a esta ciudad a reunirse con un fantasma, eso es todo.

-No, hay cosas que usted ignora. Pablo, es mejor que se mantenga lejos de todo.

-¡¡No, no la voy a dejar!!

-Mañana, venga a buscarme y hablamos.

-Y por qué? Mañana, porque no mejor ahora.

-Ahora no puedo, ahora no.

 

miércoles, 27 de agosto de 2014

ATRAPADA parte cuatro


ATRAPADA       CUARTA PARTE

La empleada, de baja estatura, un tanto regordota y poco amable, no quiso darle demasiada información.
-Estoy buscando una mujer que habría venido buscando un libro de Giannini,  ¿Podría decirme si ella estuvo aquí?-preguntó el periodista
-Lo lamento señor, pero no puedo darle información de los internos, a menos que sea familiar.

-Usted no me entiende, no es de una interna, sino de una mujer que busca un libro.
-Va a tener que esperar a que venga el director, yo no estoy autorizada, siéntese y espérelo. –la mujer lo miro con cierta desconfianza.

Se canso de estar sentado y empezó a caminar mientras fumaba un cigarrillo, cuando lo sorprendió la vos poco amable.
-¡Que hace aquí Moreno!

Al verla se sorprendió, más por su aspecto que de verla en el lugar, había cortado y oscurecido sus cabellos y si hasta vestía a la moda, pero no le dijo nada, no era el momento.
-¡María! La estaba esperando

-¡Esperándome! ¿Para qué? ¡Pero usted no deja de seguirme!-se la veía enojada, no era la misma que había visto en Buenos Aires.
-¿Encontró el libro?

-Ya veo, paso por la biblioteca, mejor salgamos de acá ahora, no se puede estar aquí.
Ella lo saco rápidamente del lugar, lo que a él le llamo la atención, se la veía nerviosa y apurada.

-Moreno no encontré nada aquí, hoy me lo confirmaron, olvide el libro y olvide todo, es mejor así.
-¿Por qué esta tan nerviosa? ¡Que le pasa!

-Pasa que lo que venía a buscar no lo encontré, eso pasa.
-Y ahora que hacemos María, este lugar está retirado tendremos que caminar, vi una parada de autobús muy cerca de aquí.

Y así fue que en silencio con la cara de amargura de María caminaron bastante, hasta que finalmente después de tanto esperar, tomaron el autobús, en el viaje continuo callada y al bajar ella le dijo.
-Hasta aquí llegamos señor Moreno.

-¿Porque está enojada?
-¡Le parece poco! me persigue, jamás hubiera pensado encontrarlo aquí, molestándome

-¿Y en que la molesto?
-Déjeme quiere, váyase, yo no voy a volver a Buenos Aires, voy a quedarme un tiempo aquí.

-¿Por qué?
-Porque, porque es el lugar que me recuerda a mi madre, nada más que por eso

-Bueno María, si usted lo quiere así.
-Que tenga buen viaje Moreno.

El periodista se quedo con la sangre en el ojo, algo raro pasaba, así que sin que se diera cuenta la siguió hasta el hotel donde se hospedaba.Monto guardia hasta el hartazgo, como en viejas épocas, pero era su oficio. Lo único que un policía pasó y lo vio sospechoso y extranjero entonces lo llevo detenido.Como no tenía a nadie más que a María, pidió que la ubicaran en el hotel.Finalmente lo liberaron. Ella lo estaba esperando.
-¡Se da cuenta Moreno, que no puedo confiar en usted! No era que se iba y mire, espiándome.

-¿A que le tiene miedo María?
-No confió en usted, es periodista.

-Y que me tendría que confiar, María dígame,¿ usted me oculta algo? Cree que la desaparición de su madre tenga que ver con esta ciudad?, digo como ella amaba tanto este lugar,¿ qué paso entre ustedes?
--¿Sabe qué? ¡Váyase al infierno!
Supo que estaba jugando al gato y al ratón. De todas maneras se fue a su hotel, se baño, descanso y después de almorzar decidió comenzar nuevamente la persecución.En el hotel María ya no estaba, entonces tuvo la idea de rentar allí una habitación, como no se le ocurrió antes, hubiera evitado que se lo llevaran detenido
Se las ingenio y le saco información al conserje. Supo cual era la habitación de María. Entonces asegurándose que no estuviera, falseando la cerradura ingreso a su habitación. Busco no sabe qué, pero buscaba lo que fuera, que le diera una pista o algo para saber que pasaba, y vaya si encontró, jamás pensó verlo allí. Estaba entre sus cosas, viejo, amarillento el mismísimo ejemplar de Susurro de Giannini, sus pupilas se impregnaron con aquellas letras escritas en la primera pagina, que decían - Mas allá de la muerte estaremos juntos, firmaba Eugenia Arévalo - sabía que no estaba equivocado, algo más que un libro había encontrado María.
¿Dónde estaba María?, el olor a humo que tenía el libro le dio la idea de que había ido a aquella casa.
En el viaje pensaba, que tendría que ver aquella anciana, con el libro de Eugenia y el psiquiátrico, que conexión había con aquella historia.
Se notaba que la casa se había quemado. Se detuvo un instante. Abrió la puerta, al ingresar a la vivienda la vio en una de las habitaciones, casi arrodillada sobre los pedazos de un espejo roto, con un retrato en sus manos, se oculto, no quería que ella lo viera, había decidido espiarla, porque era obvio que María lo prefería lejos.

La empleada, de baja estatura, un tanto regordota y poco amable, no quiso darle demasiada información.















martes, 26 de agosto de 2014

ATRAPADA parte tres


ATRAPADA   Tercera parte

Sus días transcurrieron con la rutina habitual de un periodista, cubriendo notas en televisión y también para el diario.
Los domingos escuchaba música, leía y alguna película alquilada hacia que se pasara más rápido los momentos de ocio.
Novia, no ni loco para que atarse si así estaba bien, sólo alguna aventura ocasional y nada más.
Días después fue nuevamente a la casa de María a la que no encontró, supo por una vecina que se había ido de viaje.
Sintió curiosidad por aquel viaje, presintió que había algo más que un simple libro, aquella mujer era la clave de una desaparición.
Quizás la justicia no pudo ver mas allá, tal vez, no investigaron a la víctima y su entorno, claro cómo hacerlo si aquella mujer era intachable, una perdida irremediable para una sociedad que la había idealizado.
Pero María ¿qué papel jugaba en todo esto? ¿Porque la busco tanto? si bien era su madre, fué tanta la dedicación, que perdió su pareja y prácticamente se hecho al abandono.
Investigó hasta dar con el autor del libro, necesitaba saber su pueblo natal, le costó ya que era una edición vieja y de pocos ejemplares, finalmente lo consiguió.
Se preguntó, porque hacia aquello, acaso querría viajar, ni él lo sabía, pero la curiosidad hizo que en el tiempo menos pensado estaba volando a Italia, en busca de una aventura que tenia nombre de mujer, María, María Arévalo la que deambulaba por los pasillos del juzgado buscando  un fantasma,  marchitándose  en la oscuridad de una obsesión.
Sintió la caricia del sol, de aquel verano europeo de casas viejas frente al mar, nada despreciable para un viaje inesperado.
¿Que buscaba? en realidad quería seguir a María y ver que hacía, por eso recorrió los lugares que no eran muchos donde pudiera conseguir el dichoso libro y al mismo tiempo saber si había estado por allí la mujer.
Finalmente termino en una vieja biblioteca a las salidas de la pequeña ciudad.
-¡Mire que cruzarse el océano por un libro! pero a viajado inútilmente, no queda nada, si bien el autor nació aquí, quizás algún coleccionista…   -decía la empleada, una señora mayor con cara de aburrida en un lugar que no pasaba nada ni nadie   -lo mismo le dije a la mujer que vino hace unos días, parece que a los del nuevo continente se les ha dado por leer a Giannini, pero aquí no hay nada.
No había dudas que María había andado por allí, y que él le estaba pisando los talones.
-Como puede ser, que nadie haya guardado un ejemplar, es raro -Pablo hacia tiempo- Y sabe si esa mujer finalmente encontró algo en otro lugar.
-¡No! ni idea señor, solo le dije que el único libro que quedaba por lo menos yo lo vi, fue el que tenía una viejita, pero la casa se incendio, quizás ya no quede nada de Giannini.
-¡A ver! ¿Como esta eso?, cuénteme algo más,¡ me interesa!
La mujer no se hiso rogar, estaba tan aburrida y tenía tantas ganas de hablar que comenzó con su relato.
-La viejita vivía a unas cuadras de aquí, venia todos los días con su librito bajo el brazo, se sentaba allí, mire, ve donde esta aquella mesa, bueno esto fue durante muchos años, hasta que un día no vino. Su casa se estaba incendiando con ella dentro y seguro con el libro también, así fue como el último ejemplar de giannini que hayan visto mis ojos se quemo en el incendio.
-¡Pobre mujer!, que final tuvo.
-¡No!, no es lo que está pensando, ella termino en el psiquiátrico.
-¡Está viva! Y ¿cómo se llama?
-No! no lo sé, solo la identificaba por su libro..
-¿Que mas me puede decir de ella?
-Rara muy rara, casi no hablaba.
-¿Sabe que no leí ese libro? solo me lo recomendaron y como estoy por trabajo, soy fotógrafo, sabiendo que el autor era de aquí, pensé que podía estar en esta biblioteca, pero bueno, usted lo leyó, es para sacarme la curiosidad.
-¡Si lo leí! Alguna vez tuve uno en mis manos, pero eso fue hace tanto tiempo, a mi no me gusto. El personaje es un psicópata, sus versos son muy fuertes, pero bueno existe gente que le gusta. Habla de un hombre posesivo, que tiene a su amada encerrada.
-¿Cuánto tiempo vino la viejita por aquí?
-Unos diez años o más. Usted parece policía.
-Nada que ver, soy fotógrafo ya le dije.
Seguramente María había ido al psiquiátrico a buscar lo que tanto deseaba, no lo pensó mas, tomo un taxi y pidió que lo llevaran al lugar.
continuará

lunes, 25 de agosto de 2014

ATRAPADA segunda parte


ATRAPADA Segunda parte
 
 
Pablo Moreno, de profesión periodista, cuarenta años, solterón empedernido, por las mañanas suele cubrir notas en la puerta de tribunales donde comenzó a dar sus primeros pasos en su profesión en el extraño caso de la señora Eugenia Arévalo
 Entonces era muy joven, le había puesto toda la pasión y la garra. Con el paso del tiempo se fue quedando con la sensación de impunidad que suele tener la justicia.
Recuerda que aquella dama distinguida de la sociedad porteña había desaparecido dejando una mancha de sangre en la alfombra de la biblioteca de su casa, en un desorden tal que nunca se supo si fue un secuestro o un intento de robo, pero la mujer jamás apareció.
Dueña de una fortuna en empresas se la había tragado la tierra. El hecho había conmocionado la opinión pública y como en estos casos, mucho se decía, a tal punto que todo iba enredándose cada vez más. Los investigadores desconcertados hicieron su trabajo hasta que poco a poco todo fue quedando en la nada.
Recuerda también a su hija María Arévalo que por entonces la buscaba incansablemente. La que por mucho tiempo deambulo por los pasillos de los tribunales, en un estado de abandono y depresión, hasta que no la vio más. Pensó entonces que habría sido de ella.
Terminó su trabajo al mediodía y fue a casa de María, su curiosidad de saber cómo estaría aquella mujer pudo más.
Ya en la vivienda ingreso directamente por el costado, conocía de memoria el lugar, ya que había pasado mucho tiempo en aquellos años montando guardia.
Estaba regando las plantas, no se sorprendió al verlo.
Lucia espantosa, sus cabellos apenas recogidos, blancas las raíces y las puntas negras y rojisas.La ropa era vieja, descolorida. Era impresionante el abandono de la mujer.
 
  ¡No cambia más usted! Siempre igual.-dijo ella.
 
- ¿Se acuerda de mí?
 
 -¡Como olvidarlo! si era el más molesto de todos, recuerdo como me acosaba con preguntas, vivía mas aquí que en su casa.
 
-Y…era nuevito, debía quedar bien.
 
 -¡Ustedes los periodistas son increíbles!
 
 -¿Porque lo dice?
 
 -Porque son un mal necesario, uno los odia porque molestan y al final terminan haciéndonos compañía y hasta a veces ayudan a resolver situaciones.
 
 -No fue su caso
 
 -No, seguro que no
 
 -¿Cómo quedo todo?
 
 -En nada, usted ya sabe cómo fueron las cosas
 
 -Me llamó la atención no verla más.
 
 -Para que, si la respuesta era siempre la misma. Lo invito a almorzar ¿qué le parece?
 
 No había dudas que aquella mujer quería hablar con alguien, necesitaba compartir su historia. La soledad y el encierro en aquella casa no deberían ser fáciles de soportar.
Preparó el almuerzo en la inmensa cocina con olor a humedad, arruinada por donde se la viera...
 
 -Milanesas con puré y el vino se lo debo, yo no tomo alcohol.
 
-Está bien María, no se preocupe.
 
 -¿Sabe qué? me voy a Europa.
 
-¿Así? ¡Qué bueno!
 
 -Voy a buscar un libro que era de mi madre.
 
 -¡Eh! ¿Cómo es eso? ¡Explíqueme por favor! ¿Porque...? ¡ Un viaje tan largo por tan poco!
 
 -Si, entiendo que se sorprenda, pero cuando le explique lo va a entender.
 
 -Haber… la escucho.
 
 -Después de tanto tiempo, me di cuenta que el libro de poemas que tanto amaba mi madre no está en ningún lugar de la casa. Sucede que días atrás la pensaba tanto, pero tanto, qué recordé aquel libro. Así que quiero tener algo personal de ella, que sería como tener su alma, parte de su ser. Mire, una vez mi papa la llevo a Europa, a visitar el pueblito de donde era oriundo su autor y desde entonces ella siempre viajo a aquel lugar.
 
 -¿Qué lugar de Europa?
 
 -Italia, pero haber si usted me puede entender, seguramente yo pueda conseguir un ejemplar en el pueblo, seguramente en una biblioteca o comercios. Sería como tenerla, leer cada prosa del libro, como conectarme con ella.
 
 -¡Que obsesión la suya!, mire que ha pasado el tiempo y usted no se resigna, no ha hecho nada por estar mejor.
 
 -Fué la forma señor Moreno en que se fue de mi vida. Además estábamos disgustadas. ¿Sabía usted que me iba a casar?, ella se opuso a tal punto que me fui de la casa. Ese día vine a despedirme, nos íbamos a Europa con mi futuro esposo y bueno al entrar nos encontramos con eso.
 
 -No, no lo sabía, es más, siempre tuve la imagen de una mujer comprensiva y buena, además, la opinión pública por poco no la santifica. Será que su novio no era buena persona por eso se oponía, porque si no todo es muy extraño.
 
 Una copa se cayó al piso rompiéndose, mientras levantaba los cristales levanto la mirada y le dijo.
 
-Así son las cosas Moreno, hay mucho que usted no sabe.  - Le clavo una espina con aquella frase que salió sin pensar, así, de manera espontanea, como si estuviera esperando para reventar.
 
 -Usted siente culpa María, no tiene que sentirse así. ¿Y qué paso con su novio? Porque no hubo boda según se ve.
 
 -El se canso de esperar. Además que es eso de culpa, usted llama culpa al amor y la obligación de una hija.
 
 -Todo tiene un límite María, no por buscarla usted tiene que perder su felicidad. Además para eso estaba la justicia y si ellos no pudieron hacer nada menos usted.
 
 -Usted no entiende.
 
 -¿Y cuándo será eso?
 
-La próxima semana. Ya tengo todo listo.
 
 -¿Cómo se llama el libro de poemas?
 
 -Susurros de Gianni.
 
 Se fué, dejándola con su soledad, preparando un viaje tan insólito como increíble.
 
CONTINUARA
 
 
 
 

 

 

 

lunes, 18 de agosto de 2014

ATRAPADA Primera parte


ATRAPADA
-¿Estás segura?- pregunto el hombre, cuando ella intentaba abrir la puerta.
-¡Por supuesto! esta es mi casa, y ella tiene que entender.
-Sabes que no lo hará! es muy necia, no quiere saber nada con nuestra boda y mucho menos que vengas conmigo a Europa.
-¡Pero es mi madre!, y debo verla aunque sea por última vez.
Al ingresar a la casa notaron un extraño silencio, no se la veía en el living como solía estar, fueron a su dormitorio y tampoco estaba allí, ni a la empleada se la escuchaba deambular, pese a que la llamaron varias veces, nunca apareció.
Continuaron revisando toda la casa que por cierto era demasiado grande, hasta que finalmente al ingresar a la biblioteca, notaron todo desordenado y una mancha de sangre en la alfombra.
Informaron a las autoridades quienes dieron por desaparecida a la mujer, y quizás, podría estar muerta.
Comenzó allí el tormento para la joven, no hubo día que no buscara a su madre. Los investigadores agotaron todas las hipótesis y llegaron a estar desconcertados, dado que había detalles en la investigación que no cerraban. Ella se sentía culpable porque en los últimos tiempos no se hablaban, debido a que su madre no aceptaba perder a su dulce niña, por un matrimonio que la llevaría muy lejos.
Su novio se marcho a Europa porque de allí lo reclamaban en su trabajo y ella continuo la búsqueda.
Pasó demasiado tiempo, cómo para quedarse encerrada dentro de una historia en la que ya nada podía hacer, ya no dependía de ella.
Atrapada en la histeria, avinagrada, siempre apurada sin tiempo para dedicarle a aquel hombre bueno que la reclamaba en la distancia y cada vez que él viajaba exponía su futuro en el trabajo, la veía cada vez más alejada y hasta le parecía ver en ella a otra persona. Se había convertido en una desconocida para él.  
No hubo boda, porque él se canso de esperar, en medio de aquella tragedia que le había ido quitando poco a poco a su mujer amada.
 Con el correr del tiempo la justicia fue archivando aquella investigación que no conducía a ningún lado, la causa fue durmiendo en algún lugar y ella deambulaba por los pasillos de los tribunales sin tener respuesta.
Se marchito su juventud y la soledad por haber perdido al hombre que amaba la sumergió en una inmensa tristeza que la llevo a la depresión. La casa cuidaba celosamente su patética existencia, prisionera de sus propios fantasmas, no pudo escapar de aquella encrucijada.
Quince años después de aquella mañana que ella abriera la puerta de su destino, en Europa, en un pequeño pueblo, una anciana lee una carta, lentamente toma un retrato, entonces, la siniestra mujer sonríe satisfecha, su plan macabro había tenido el éxito esperado
continuará

domingo, 10 de agosto de 2014

PREMIO EXCELENCE




El Blog de NAHUEL HERRERA Las Historias de Escalfing, a nominado este blog. Muy agradecida por este premio.

Solo me resta felicitar a todos mis compañeros. Estos dias han sido de premios, y he visto como se ha reconocido el esfuerzo y el talento de todos los bloggeros que tanto trabajan en este espacio.
 
Los nominados son
 
ARGONAUTA DALIANEGRA  blog  El blog de Mayte Dalianegra.
 
ALVARO GALAN VERANO  blog  Diario de un MI
 
FEDERICO RIVOLTA  blog  Relatos Oscuros.
 
RAMON ESCOLANO  blog  JuKeblog
 
GUERREIRA XUE  blog  Escritores sin fronteras.
 
JORGE GARCIA  blog  Reverds Crit
 
SANTIAGO ALEGRE  blog  Aprendiendo a Andar.
 
RODRIGO FERNETY  WRITER  blog  No arriesgues todo para no cambiar nada.
 
DANIEL COSENTINO  blog  Historias de gente comun.
 
RUBEN CALLEJAS  blog  Les dije que me llevaran al medico
 
FELICIDADES!!!
 
 
 
 
 
 

martes, 5 de agosto de 2014

PREMIO BLOGGER AWARD


Gracias María del Socorro Duarte del blog mariademex.blogspot.com, por distinguirme con el premio  BLOGGER AWARD                .
Los que estamos en esto lo hacemos por vocación, no importa el tiempo que le dedicamos, lo disfrutamos.
A mis compañeros les deseo mucha inspiración y que no dejen jamás de soñar.

Los nominados son

Cristian Javier    del blog tecuentouncuento.blogspot.com

María del Socorro Duarte    del blog mariademex.blogspot.com

David José Rojo    del blog suburbiosdeletrasnocturnas.blogspot.com

27 vittri    del blog losdesvelados.blogspot.com

Daniel Cosentino    del blog historiasdegentecomuncontadaspordany.blogspot.com

Lizeth Daniela Guzmán Hinojosa    del blog lizz45.blogspot.com

Gnosis Rivera    del blog volandoalras.blogspot.com

Charlotte Bennett    del blog el-rincón-de-ejbennet.blotgspot.com

Amaris F.A.    del blog ladycatherinerose.blogspot.com

Nahuel Herrera    del blog lashistoriasdexcalfing.blogspot.com

Felicitaciones a todos.

jueves, 31 de julio de 2014

IMAGENES DE SAL


Si tocas el paquete de sal en los días de humedad pareciera que se convierte en agua, al menos esa es la sensación que me da, a veces quisiera que también sucediera así con mi memoria, que se deslizara entre los dedos y después se convirtiera en nada.

El sol acaricia mi rostro en esta tibia mañana de otoño, mis ojos ven imágenes de sal que se confunden con las que habitan en mi memoria, aquellas ,que alguna vez tuvieron vida. El paisaje desolado, blanco, como si las manos de un artista  hubiera pintado los arboles, aunque al ver los escombros parecen las ruinas después de un bombardeo.

Alguna vez fue mi pueblo, aquel que nos vio abrazados en las calles, locos de amor, yo con mis disiocho años y vos con veintidós, nada nos importaba más que estar juntos.  Éramos novios, nos criamos  en el ceno de dos familias amigas, muy distintas una de la otra. Tu papa don Alfonzo, era mecánico, vestía mameluco todo el día y su casa era  sencilla, tu mama cocinaba como los dioses, un deambular de amigos y parientes todo el día y ni hablar de los sábados a la noche, mientras que mi padre Juan Pablo, siempre de traje y corbata, contador del Banco, nuestra casa un derroche de lujo, mi madre perfumada, profesora y con mucama, aun así, ellos eran amigos y felices de nuestro amor.

 El lago tenía propiedades curativas trayendo gente de todas partes del mundo, pero por esas cosas de la naturaleza, llego la sudestada y lentamente sus aguas avanzaron cubriéndolo todo hasta borrar nuestra historia.

 Han quedado algunos objetos en las calles, así como estaban aquel día y eso impresiona tanto como las casas derrumbadas. El agua que es vida, para nosotros fue muerte, porque nos morimos un poco todos al tener que abandonar nuestro hogar.

Nuestros padres eran amigos de la infancia, de ir a pescar, jugar a las bochas, el asado del domingo en familia. El club donde se juntaban, solo queda algunas letras y restos, solo restos, como todo aquí, una parte por aquí y otra por allá.

Camino entre las ruinas hasta llegar a lo que fue tu casa, lo que fue del taller, del patio donde jugábamos a las escondidas y el que terminaba siempre escondido eras vos y terminabas asustándome mientras que yo no hacía más que llorar y decirte que no era más tu amiga.

A los doce años por razones de trabajo de mi padre nos fuimos tres años a vivir a la capital, al regresar al pueblo paso bastante tiempo para que te volviera a ver.

Fue una tarde, mi padre llevaba el auto al taller, entones, yo lo acompañe, estaba sentada en el auto mientras ellos hablaban cuando te vi, nos quedamos mirando, me dio pudor tu mirada, ya eras un hombre, al menos yo te veía así, tan cambiado, evite volverte a ver, por esas cosas de chica tímida.

Así, pasaron los días hasta que llego aquel beso robado en este mismo jardín, ahora, sin vida. Para que habrá resurgido el pueblo, porque no se habrá quedado como estaba, sepultado bajo las aguas, de la misma forma que estaba mi pasado, y no así, de esta manera que cada lugar me trae tu imagen, cada pedazo de escombro es tu recuerdo, no sé qué hago acá, viéndome aquel día corriendo asustada porque me besaste, no quería verte mas, cuando ibas a mi casa me escondía, me daba vergüenza.

Durante un año te evite, aunque si te veía con una chica me ponía verde de la bronca, y vos, no me hablaste mas, estabas enojado conmigo, hasta que un día yo salía de la escuela, tenía que pasar obligada por tu casa hasta llegar a la mía que estaba en el centro, se desato entonces una tormenta de viento y lluvia y no me quedo otra que refugiarme en el taller, estaba toda mojada y vos con tu mameluco engrasado y yo con mi guardapolvo blanco. Estabas solo para colmo, yo parada en la puerta, no quería dar un paso más.

-Pasa-me dijiste- si no te voy hacer nada.

-No así estoy bien –conteste asustada

-¡Pero vos que te pensas que soy pendeja! Te ofendiste por un beso, no me hablaste más, ni que te hubiera querido hacer algo malo, a veces me preguntan, que paso que no somos más amigos y yo no sé qué decir.

-Eso es problema mío.-dije, temblando hasta los dientes.

-Sabes que, cuando pare de llover te vas, no te quiero ver aquí.

Yo tiritaba de frio, me sentía tan mal, no sé si fue la lluvia o estar tan cerca de vos pero caí redondita en tus brazos, desmayada.

Después de aquel día, nos volvimos a ver en una fiesta en el lago, habían pasado algunos meses, esa noche estaba todo el pueblo, aunque yo solo te vía a vos, te acercaste a mí, obviamente sali del lugar casi corriendo, pero esta vez me alcanzaste y me distes tremendo beso del que no me pude resistir y así vinieron muchos más.

 Éramos novios, de esos apasionados, que se quieren con locura, posesivos, queridos por todos, abrazados en las calles de este pueblo que me lastima, al que jamás debí regresar, ahora no se ve a nadie, solo alguna que otra persona caminando.

Es tan poco lo que quedo de la iglesia donde nos íbamos a casar, no faltaba mucho tiempo, ya estaba casi todo listo, entonces yo decidí estudiar medicina en la capital y me fui y te deje con el corazón destrozado.Vos y tu orgullo, me dijiste que todo se terminaba si yo estudiaba, vos o la carrera, esa era la elección que debía tomar, elegí ser medica. Éramos demasiado apasionados por eso todo término así, no queríamos compartirnos con nada.

En todos los años que estuve en la capital, mis padres jamás me hablaron de vos, te extrañaba tanto que la vida se me hacia un infierno, sin embargo fue mi orgullo el que me hiso seguir, me recibí y después de algún tiempo regrese.Entonses seria la médica del pueblo, quería estar aquí, verte, saber que había sido de vos, fue un amigo nuestro que me encontré en la calle que me comento

-No quiere saber nada con verte, le dije - ella regreso, está aquí en el pueblo, a lo que él me contesto –No quiero que se acerque por aquí.

Aquella tarde llegue al taller, estabas como siempre, todo engrasado, pero más atractivo y mas hombre que nunca, los años te habían beneficiado tanto que me quede sin respiración, obviamente te enojaste tanto cuando me vistes, te salían chispas de tus ojos

-No tenes nada que hacer aquí, andate

Yo estaba sin habla, paralizada

-No escuchaste andate- y siguió trabajando

Entonces me fui llorando, con una angustia que me explotaba el pecho, así supe lo que era sufrir en carne propia la desilusión, la misma que sentiste cuando me fui, dejándote con los sueños rotos, tubiendo que seguir y volver a empezar.

Pensé que te habías casado y que tendrías hijos, y vos, pensabas lo mismo de mi, nos cruzábamos en el pueblo y nos odiábamos, hasta que supe que te habías quedado solo, quizás por resentimiento o porque esperabas mi regreso, no lo sé, solo sé que te ame como jamás podre amar, que me equivoque, porque ser medica no me hizo feliz, mi felicidad eras vos y no lo supe ver. Traté de saber que me paso, y no puedo entender porque tome aquella decisión, quizás porque éramos tan absorbentes que nuestro amor me ahogaba.

Aquella mañana nos encontramos en las puertas de la iglesia, me tomaste de un brazo y me dijiste que no podías vivir sin mí, me distes una apretada que hasta los santos temblaron, es que así éramos nosotros, descubrí el amor en tus brazos y no hubo más. Tenias lagrimas en tus ojos, tuve un presentimiento, te dije que te amaba, y que estaría siempre a tu lado, entonces, nos besámos y nos abrazamos una vez mas tan pero tan fuerte que supimos que jamás viviríamos un amor así con nadie. Te ibas de viaje a la capital, prometiste que al regresar estaríamos juntos, yo espere tu regreso, era lo único que me importaba, sin vos, la vida para mí no tendría sentido.

Sigo caminando, sin pensarlo mis pasos me llevan a la escuela, estoy llorando cuando veo lo que quedo de ella, en la que  los recreo nos juntaba y vos me cuidabas, porque ya entonces era tu amor, tu único amor, ese amor que perduro en el tiempo mas allá de las ruinas, de las aguas, de aquel viaje que te llevo,todo se puede destruir, menos a nosotros, estaremos aquí  en este montón de escombros y mas allá de la vida, nosotros  estamos en este pueblo, abrazados, apasionados, amándonos en sus calles.

Han pasado tantos años, a mi edad solo quedan recuerdos que lastiman, me queda el dolor de no haberte sabido amar como te lo merecías, he regresado después de tanto tiempo, ya nada queda, solo nuestro amor en ruinas, en ruinas de sal.

Hay personas que van al cementerio, después de tantos años volvieron a ponerles flores a sus seres queridos, yo los sigo, las tumbas están allí, entonses, yo, pongo una rosa en tu última morada. FIN

Estelacaruso jaeltete cuentos

Es ficcion

 

 

viernes, 30 de mayo de 2014

RELATOS DE MI ABUELA Final de la historia


La última vez que hable con Miguel la recuerdo bien,
-Sabes, dicen que a esta familia cuando van naciendo le ponen escarpines negros, porque está llena de tragedias y el día que yo nací me los pusieron, porque la naturaleza me jugó una mala pasada, dime tú como me ves.
-Yo te quiero primo, te quiero mucho –le decía entonces- simplemente disfruto de tu amistad, no puedo verte de otra manera que no sea la de un amigo.
-Cuando pasen los años, llévame contigo a la ciudad, ya que la tía Edith no pudo, dicen que allá la gente como yo puede vivir mejor.
Se siente tan fuerte cuando una persona nos pide que lo llevemos con nosotros, es señal de que la está pasando muy mal.
Entonces yo le prometí  lo que no pude cumplir porque cuando llego el día de ir a buscarlo- ya me había recibido de médica, me avisaron que los dos habían desaparecido y también se rumoreaba que se habían quitado la vida arrojándose del cerro más alto a un precipicio, pero sus cuerpos jamás fueron encontrados. No aguantaron más las humillaciones y tomaron esta decisión después de la tremenda paliza que les dio el tío julio cuando los descubrió.
Así pasaron los años, después de estos sucesos no volví mas a la mansión, quedara este y otros relatos, guardado para mi descendencia, describiendo una parte de una época donde se hiso tanto mal, cuidando las apariencias.
Fui médica en el pueblo durante toda mi vida, me case, tuve una hija y se fueron a vivir a la ciudad.
Tiempo después me entere que nadie quedaba en la mansión, era solo una tapera.
Supe y lo comento, total el tiempo paso, esto alguien me lo comento muy secretamente, que los vieron a los tres caminando por Paris, a la tía Edith y los primos Miguel y Javier, creo además haber escuchado que había alguien más con ellos.   

Final del relato

Este es el relato de mi abuela el que sintetiza un poco a la familia como era. la señora que me acompaña en esta búsqueda del pasado dentro del baúl, esta fascinada con lo que ve y lo que relato. También ella está leyendo, algo le llama la atención y me dice- hay mucho más, mire lea lo que dice aquí,  por las fechas y los acontecimientos pareciera que Claudio  era hijo  de la francesita, la que mandaron a parir a la mansión para tapar el escándalo, quiere decir que su hermano no era tal, quizás lo supieron y pudieron encontrarse.
-Puede ser, aunque siempre se dijo que era hijo de la tía Berta y su hermana gemela Edith, el tema en cuestión, por las fechas la francesita y la tía Berta parieron en la misma semana, y armaron de antemano todo.
-Así es muchacha, seguro su abuela, ato cabos y llego a esa conclusión.
-Se lo habrá podido decir
-Vaya uno a saber, pero hubiera sido lindo que esos dos se hubieran podido liberar de esa esclavitud.
-Seguramente la tía Catalina nunca supo la verdad.
- Pareciera que no, lo hicieron a espaldas de ella seguramente.
-Entonces su padre y Miguel seguirían siendo los únicos hombres de la familia.
-Eso parece, aunque ahora tengo dudas, bueno, creo que la esfinge me está perturbando.
-Las cosas se dieron así.
-¡Escarpines negros! valla titulo que le puso mi abuela a sus relatos, quizás por lo que se decía de la familia y no era más que la descripción de una época donde la hipocresía y las apariencias estaban a la orden del día, niños que no llegaron a nacer, niños regalados, amores prohibidos, servidumbre humana.

Los relatos de mi abuela son tan apasionantes como para hacer una novela- le digo a la señora- sabe trato de imaginar la mansión cuando recién la inauguraron y después cuando fue decayendo hasta quedar en ruinas, me impresiona mucho todo esto. Por allí algunos dicen que a la malvada de la tía Catalina un rayo la partió en dos.
Es el paso del tiempo –me dice ella- por aquí pasaron muchos años de historia, es mejor no sacar cuentas. En los sótanos quedaron muchas cosas quiere que bajemos.

-No ni loca, todo esto me da mucha impresión, mejor me voy.
Vuelvo a la ciudad, llevándome el inmenso baúl, con los escritos, fotos que son increíbles, y muchas, muchas cosas más que dan testimonio de una época bellísima, más allá de las miserias humanas.

 Queda en el camino la única testigo de tantas vidas, me detengo ante ella y la observo por última vez, la esfinge sigue erguida, inmortal, desafiando el tiempo y la historia, única testigo de todo lo que paso por este suelo, solo eso, no es más que una mole de piedra, todo lo demás es puro cuento.
Bueno, aunque queda pendiente bajar a los sótanos, eso, si decido regresar alguna vez.

Será entonces que habría una continuación, ahora solo me queda decir, hasta siempre.

fin